jueves, 18 de septiembre de 2008

BRAVO MURCIÉLAGOS!!!!

La Selección Nacional de Fútbol 5 Sala para Ciegos derrotó a España por penales, tras empatar 1-1 en el tiempo reglamentario, y se coronó con la medalla de bronce en los XIII Juegos Paralímpicos Beijing 2008. Silvio Velo convirtió el gol del empate; mientras que Diego Cerega el de la definición por penales.
La Selección Argentina de Fútbol 5 Sala para Ciegos sumó la sexta medalla para la Misión Paralímpica Nacional. De esta manera, y con el triunfo ante España por 1-0 en la ronda de los penales tras empatar en 1 en el tiempo reglamentario, se llegó a un total de seis preseas: una plateada y cinco de bronce, mejorando en cantidad la performance lograda en Atenas 2004 (en esa ocasión se lograron cuatro).
El partido por el tercer y cuarto puesto, disputado en el Campo Olímpico de Hochey sobre césped, frente a España, era mucho más que un trámite burocrático y el cierre de un certamen. Aunque parezca exagerado, para Los Murciélagos y su cuerpo técnico era una revancha, con todo lo que eso implica.
Sin dudas, desde muchos aspectos, este Juego Paralímpico fue una prueba de fuego para la Selección Argentina, conducida por Gonzalo Vilariño. Desde tener que afrontar los tres rivales más difíciles en el inicio del torneo (y que cualquier error te excluía inmediatamente del sueño de la medalla de oro), no tener las canchas de entrenamiento en condiciones, y durante los partidos solo cuando el clima así lo quería, y a soportar los murmullos y alegrías porque Argentina no estaba en la final, Los Murciélagos se repusieron a todo y se colgaron la medalla de bronce en el pecho, como consuelo a tanta lucha.
El rival fue España, no podía ser de otra manera. Como el surgimiento de ambos equipos en este deporte fue simultáneo, la rivalidad también lo fue, y para los ibéricos enfrentarse a los argentinos es “jugar la final del mundial” por eso apuestan el todo por el todo a ese único partido, aunque en el resto del torneo no lo continúen.
La victoria de Argentina en el encuentro inaugural para ambos en Beijing 2008 (por 2-0) no servía de antecedente y la historia comenzaba de cero con el sonido del reloj. Vilariño dejó la formación agresiva para volver a la tradicional albiceleste: Gonzalo Abbas en el arco, Eduardo Díaz y Diego Cerega en la defensa, Lucas Rodríguez conector en el medio y adelante el talento y la magia de Silvio Velo.
Sin embargo, quien abrió el marcador fue España, al minuto de juego, mediante Antonio Martín. Los argentinos tuvieron un penal que Velo no pudo convertir, seguido al instante por la atajada de Abbas al ejecutado por Martín. Pero Velo, figura y capitán, iba a tener revancha: a los 42 minutos del partido (cuando al reloj le quedaba poco por contar) empató el partido y obligó a una definición por penales; aunque cerca del cierre erró su segundo penal del encuentro. Con el empate consumado, la medalla de bronce se definía por penales.
En ese aspecto, Los Murciélagos nunca fueron favorecidos, y sino basta con recordar que la medalla de oro en Atenas 2004 contra Brasil se les escapa en esa instancia. Pues bien, Velo erró el primero; José López también lo hizo para los españoles. Iván Figueroa tampoco tuvo fortuna, y por su parte, Adolfo Acosta dejó el marcador empardado en cero. Sin embargo, la definición tenía reservado un héroe albiceleste: Diego Cerega, otro de los emblemas del equipo. Él sí pudo romper el cero y colocar a Argentina 1-0 y trasladarle la presión a Antonio Martín, que poco pudo hacer. Ya más nada hay que discutir. O sí, pero primero a festejar: Los Murciélagos otra vez en un podio internacional. Salud.